La verdad es que el verano nunca nos ha dejado sin fútbol realmente, pero los clubes y sus rivalidades siempre son anhelados. El Europeo sub-21 dio paso a un Mundial sub-17 y una Copa América donde pudimos ver destellos de auténtica calidad, sobre todo en los torneos de categorías inferiores. El Europeo nos dejó la consagración de gente como Javi Martínez y la maduración de un Thiago en plena cumbre. En México pudimos ver una selección anfitriona con gente de un nivel máximo como Estigarribia, realmente va para crack. Y finalmente Argentina demostró que el proyecto de Batista y de la albiceleste está y estaba sin rumbo, y que a Brasil le falta madurar; mientras, los charrúas con su bloque campeonaron en el país vecino. Así, llegamos a un fin de semana en el que teníamos Mundial sub-20, Supercoppa Italia, Communithy Shield y el inicio de Ligue 1 y Bundesliga.
La vida sigue igual

Escribía el jueves sobre mis pensamientos pre-Bundesliga y mis favoritos, mis presagios antes de que el balón echase a rodar en el Signal Iduna Park. Más o menos pasó lo previsto, la victoria de un conjunto más hecho sobre un equipo de futuro que está naciendo de las manos de Arnesen en la parte deportiva. Pero la claridad de la victoria del Borussia sorprendió, sobre todo, por la rápida adaptación de
Gundogan al mediocampo y la exhibición de
Götze. El menudo 11 del equipo borussien logró levantar de sus asientos a los presentes y llenó la red en pocos segundo de elogios hacia su juego. El equipo mantiene su creatividad y su juego a falta de Lucas Barrios, y la contundencia defensiva de Santana hizo que Subotic no fuese recordado.
Al día siguiente llegaba una de mis esperanzas y una de mis apuestas, el
Schalke. No pensaba ni de lejos que cayesen por 3 a 0 en
Sttutgart. Sí, faltaba Jurado en mediocampo, pero estaban
Farfán,
Holtby,
Raúl y
Huntelaar. Aún así el equipo mostró carencias pasadas, como la falta de contundencia defensiva y la carencia de un jugador creativo conducente del juego. Mucho que mejorar en el conjunto de
Ragnick.
Finalmente el gran esperado, el
Bayern de Munich empezó como terminó la pasada campaña. Perdió ante el
Borussia de Mönchendgladbach sin ser siquiera la sombra de aque equipo de Van Gaal de hace dos años. Ribery y Robben son claramente necesarios para el equipo y sus ausencias por lesiones merman al equipo en demasía. A todo esto, un
Wolsfburgo desconocido se puso líder.
Los millones se la pegan

Francia llegaba a este fin de semana con un claro favorito al título después de un verano muy diferente a los recordados en la capital. El
PSG y su jeque han revolucionado el mercado galo, en gran medida tras la firma del argentino
Pastore por
45 millones de euros. El cordobés no jugó, pero
Matuidi,
Menez,
Nenê,
Gameiro sí. La derrota ante el
Lorient no parece justificable y ahora toca trabajar para que el equipo se acople y todos bailen al compás de este maravilloso 10 argentino.
Por su parte, el campeón no pudo pasar del empate en
Nancy. Asimismo un
OM crecido también mantuvo igualado su partido ante el
Sochaux. Y digo crecido por su victoria in extremis en la Supercopa ante, precisamente, el
Lille. Un final de partido espectacular, donde los marselleses dieron la vuelta al partido en 5 minutos. Un partido loco en sus últimos 8 minutos muy similar al vivido ante el Lyon hace dos campañas en Gerland. Simplemente espectacular.
Justamente un
Olympique de Lyonnais en segundo plano ganó, la llegada al banquillo de
Rémi Garde y el cambio en el proyecto de
Aulas puede que traiga esa estabilidad al campo, conseguida este año por la ausencia de fichajes espectaculares. Hay equipo y se demostró en Niza este fin de semana.
La manita en Manizales

Último partido de España en el Mundial sub-20 ante
Australia con el único objetivo que dar minutos a los menos habituales. Ante Costa Rica y Ecuador se había certificado el pase con más pegada que juego y sin convencer. Dicen que los campeones se arman al progresar en los torneos, pero bastante lejos queda el juego demostrado por nuestras categorías inferiores en este verano.
Isco y
Canales llegan como estrellas con
Sergi Roberto, Koke o el reciente fichaje blue
Oriol Romeu como ayudantes de lujo. La primera fase se ha superado sin sobresaltos y con un contundente 5-1 en media hora ante los ausies. Ahora se viene una
Corea del Sur siempre correosa y compacta sin individualidades destacables.
De esta fase de grupos me quedo con la casi sorpresa de una
Nueva Zelanda en claro progreso, de
Arabia Saudí sorprendiendo y metiéndose en octavos. Inglaterra con una selección C o D también pasó el corte y
Francia con más nombres que juego también.
Nigeria quedó como la más sorprendente y con el liderazgo de un gran
Ahmed Musa se ha erigido como una de las favoritas, así como
Egipto podría repetir título si la inspiración de
Ibrahim se mantiene. Nos quedan buenas noches de fútbol en el país cafetero.
El nido de Wembley
Pekín, 6 de agosto,
Milan e
Inter, el nido de pájaro. Así es, el fútbol italiano continúa con su lucha por la extravagancia y jugaba de nuevo una polémica Supercoppa Italia en Pekín. Interistas y milanistas protagonizaban un nuevo derbi de Supercopas en Europa con una noticia mañanera que amenazaba con fuerza,
Sneijder prácticamente era citizen. Pero aún no se sabe nada, solo se sabe que Sneijder abrió el encuentro con un golazo de falta que de poco sirvió ante la incapacidad física de los neroazzurros en la segunda mitad. En el primer periodo
Ricky Alvárez se asoció bien con el orange, pero tras el descanso se echaron atrás hasta que ambos desaparecieron del campo. Un Milan con el incombustible
Seedorf como líder junto a un Robinho en crecimiento dieron la vuelta al encuentro. Partido que nos deja claramente la decadencia italiana, así como la alargada sombra de Mourinho.

24 horas después de acabar el circo de Pekín empezaba algo más serio. Aunque a un partido oficial con más de 3 cambios no se le puede tildar de decisivo y trascendental si que era importante. Porque había una rivalidad de Manchester por un título después de muchos años. Porque la marcha de
Van der Sar y
Scholes de Old Trafford podría hacer presagiar dudas en el equipo. Y porque ver estrenarse al City en los últimos años pone a cualquiera. El partido lo dominó el
United ante un
City que dejó lo de la final de FA Cup para volver al juego perdedor de
Mancini. En la primera parte le fue bien al anotar una falta lateral y un disparo lejano de
Dzeko y el fallo de
De Gea, debut mediocre. Pero la bronca de órdago de
Ferguson en el descanso debio hacer efecto y los red devils lo plasmaron en
Wembley hasta el punto del segundo gol de
Nani, un golazo espectacular de combinación técnica que me levantó de la silla. El United ganó y selló así el primer fin de semana de fútbol en Europa.